lunes, 9 de febrero de 2015

Gladys Florimonte, la dueña de la comedia en el país


La actriz es una de las más ovacionadas en el verano de Villa Carlos Paz. La protagonista de Bañeros fue una de las artistas más disputadas en la previa de la temporada y quedó envuelta en un escándalo. Hoy se la ve feliz y relajada, disfrutando de una de las comedias líderes de la taquilla serrana.


Por Ariel Bogdanov
“Ella es la dueña de la comedia en el país”, con esas palabras Mariano Iúdica anuncia a Gladys Florimonte en el saludo final de la actriz en la obra “Los Bañeros se divierten” y apenas se asoma al escenario del teatro del Lago de Villa Carlos Paz, la actriz se convierte en la más aplaudida del espectáculo. Ella sonríe, agradece, y la ovación se mantiene por varios segundos.
En la previa del verano Florimonte se transformó en una de las actrices más disputadas para la temporada. Cuando todo parecía indicar que se sumaría a Stravaganza, Gladys decidió asumir un nuevo proyecto y se sumó a Los Bañeros, la obra comandada por Mariano Iúdica. A partir de allí mantuvo un fuerte enfrentamiento con Ariel Diwan, uno de los productores de la obra emblema de Flavio Mendoza, y la pelea se ubicó en el centro de la escena mediática por varias semanas.
Lejos del escándalo y con todas las energías puestas en lo profesional la actriz dialogó con Alfil y relajada explicó. “Estoy en una etapa de mi vida que puedo darme el gusto de elegir que obra quiero hacer. Luché mucho por estar en este lugar, y hoy hago lo que me gusta con la gente que me siento cómoda”.
-¿Cómo vivís esa ovación que la gente te da tras cada función?
Afortunadamente la gente me da su gran cariño y por ese motivo yo trabajo al 100% por el público. Es un compromiso muy grande ser aplaudida. Tengo 18 temporadas acá y creo que me han dado un respeto muy grande  y yo también tengo que respetar eso. Yo me comprometo desde el corazón, el cuerpo, todo, la remo, voy hasta el final con tal de que la gente se divierta, la pase bien, porque sé que esa gente se bañó, se cambió, y con sus pesitos fue y compró la entrada para venir a vernos. Eso es algo muy valorable y siento que es mi obligación como artista responder a eso. Mi gran maestro Agustín Areso me dijo una vez: ‘Aunque haya diez, cien o mil personas hay que trabajar de la misma manera’, y yo lo vivo de esa manera, respeto ese pensamiento y me siento feliz cuando tengo trabajo.
-Sos una gran conocedora de la plaza. ¿Cómo la ves este año, con tanta oferta teatral?
Maravillosa, hay de todo y para todos los gustos. La primera vez que estuve en Carlos Paz fue en el año ‘88 con un unipersonal llamado: “Familia especial”, una obra que me dio muchísimas satisfacciones porque gané el premio María Guerrero, y varios premios más como el festival de Montreal y el festival Iberoamericano. Son muchos años aquí en las sierras, lo cual me da cierta autoridad para hablar al respecto.
-Fuiste una de las actrices más disputadas en la previa del verano. ¿Cómo lo viviste vos?
Estoy en  una etapa de mi carrera en donde puedo darme el gusto de elegir. Antes no tenía esa oportunidad, no tenía un mango y uno tenía que agachar la cabeza. Llegué  a aceptar cosas con lágrimas en los ojos. He estado en lugares increíbles. Creo que una vez me presenté en Tanti, en un galpón, y en una mesa con caballetes, yo tenía que hacer un montón de personajes para hacer reír a la gente. Yo venía estudiando mucho, e hice esas cosas por el “mango”, y las hice con mucho orgullo. Hoy eso cambió y puedo darme el gusto de elegir. Estoy muy bien en Bañeros, una marca reconocida en todo el país. Yo ya había estado en la última película, y ahora estar en el teatro me hace muy feliz.
-¿Cómo marcha la obra tras mes y medio de funciones?
Muy bien. Este espectáculo es un gran espectáculo. Yo estoy con un personaje parecido a lo que hacía con Panam. En Bañeros soy “Brujilda”. El personaje es el ama de llaves de Loly Antoniale y también un poco la antítesis de ella. Creo que es un gran show, la gente se divierte mucho y nos ovaciona. Tuvimos la suerte de tener un equipo humano que es maravilloso, con un elenco de lujo en donde todos tiramos para adelante. Mariano Iúdica es la cabeza de este proyecto y es una persona que tiene mucha energía, muy generosa. En el último tiempo él recibió algunos ataques y yo lo he defendido porque es un gran compañero.
 -¿Cómo vivís el tema de la competencia en la taquilla
Sinceramente es un tema al que no le doy mucha importancia. Al final de la temporada se ven los números y eso es lo que realmente importa.

viernes, 30 de enero de 2015

lunes, 26 de enero de 2015

Gladys Florimonte se confiesa: "No me acostumbro al escándalo"




Gladys Florimonte se luce en Los bañeros se divierten. Disfruta como comediante, pero sueña con ser villana alguna vez. Está nominada a los Premios VOS.
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Por Rodrigo Rojas


La sonrisa de Gladys Florimonte se acentúa tanto en su rostro que resulta imposible no comenzar preguntándole cuáles son las cuestiones que tienen tan feliz a la actriz que esta temporada se luce en Los bañeros se divierten y que se ha ganado el reconocimiento, una vez más, de la crítica y el público. “Varias cosas me ponen feliz. Lo primero es estar en Carlos Paz, que además de ser un clásico para mí, es como mi casa. Luego estoy contenta porque tengo unos compañeros alucinantes con un compañerismo y una unión que me hacen trabajar tranquila y en paz”, comienza.
Seguramente parte de esta alegría también resida en los buenos números que la obra está teniendo en las taquillas y sobre todo en los elogios y aplausos que despierta su labor. “No me gusta decirlo, pero me pone muy feliz y me potencia como actriz. Ese cariño y ese reconocimiento me hacen pensar que estoy dándole un buen producto a la gente, que el trabajo está bien hecho. Eso me hace sentir importante, me hace sentir una artista”.
–¿Es cierto que lo difícil no es llegar sino mantenerse?–Totalmente. Tengo presión todo el tiempo, que hace que me vuelva más exigente conmigo. Por ejemplo, no me permito que me vaya mal en una obra y eso me da mucho stress. Este año he tenido una crítica buenísima, pero el año que viene tengo que superarme.
–Volvés a estar nominada en los Premios VOS.–Es un mino tan, pero tan grande... los premios, cuando están bien hechos, son importantísimos. El año pasado fue una gran sorpresa gana como Consagración. Seguí la transmisión on line porque estaba en Uruguay. Tengo grabado el momento.
–Este año como mejor actriz e una terna difícil.–Creo que tengo competencia pesada con Florencia Peña. Moria está excelente, pero creo que tienen que darle la Consagración.
La figurita difícil
En la previa de la temporada fueron varios los productores que intentaron llevar a Gladys Florimonte y ella admite que casi todos la convocaron. “Fui la figurita difícil del verano”, dice riendo, para luego explicar por qué, a pesar de haber areglado con Stravaganza, luego dio marcha atrás y desembarcó en Bañeros: “Venia de hacer la película de Bañeros y me gustaba la propuesta, que era diferente. Yo me hubiese quedado en Stravganza si hubiese estado Flavio y hasta me hubiese ido a Mar del Plata. No fue una cuestión de dinero. Además, Bañeros significaba una propuesta que incluye dos películas para filmar este año.
–¿Cómo quedó todo con “Stravaganza”?–Con Flavio está todo bien; con el productor, no. Creo que no pudo digerir que me haya ido, y salió a matarme. No me acostumbro al escándalo: hace 30 años que trabajo y nunca tuve un problema.
–En 2014 no hiciste TV. ¿Sentiste abstinencia de esa “exitoina” de la pantalla?–Este año no me pasó, porque agarré mi valijita y estuve girando por todos lados con mi unipersonal. Además, hice la película... ¡sobreviví!
–¿Hay plan de tevé ahora, qué te gustaría hacer?–Hay alguna cosita dando vueltas. Haría cualquier cosa. A mí me gusta mucho la comedia. Me gustaría ir al Bailando y, si quedo eliminada, quedarme haciendo personajes.
–¿Alguna vez tuviste un personaje en un drama?–Nunca, y me encantaría.
–Das mala de novela.–¡Claro! No tengo término medio. Voy de lo cómico al drama absoluto. Me encantaría hacer Mujeres asesinas

domingo, 25 de enero de 2015

Gladys Florimonte: "Marcelo Tinelli me salvó la vida" ¡SAN CAYETINELLI!

 La comediante habló de su presente, de sus ganas de hacer algún trabajo dramático y aseguró que si el conductor la llama para Showmatch, le diría que sí sin dudarlo.
Tinelli es mi San Cayetano”, contó Gladys Florimonte en una entrevista con el diario Clarín. La comediante explicó que “a Tinelli le debo un montón. Le debo la gran popularidad. Si bien era conocida, él me dio la popularidad. Nunca me voy a olvidar. Yo tengo mi casa gracias a él. Gracias a la participación y generosidad de laburar con él. En esa época ganaba dos pesos y pasé a ganar un montón. Así me pude comprar mi primer departamento.”
Gladys explica que la gente siempre le pide “sacame la lengüita, como hacías con Marcelo”.
“Estuve casada, tuve que dejar todo. Mi ex marido no me dejó ni un peso. Empecé a remarla, no tenía nada. Y mi primer departamento fue gracias a ShowMatch”, reveló Florimonte.
La humorista reconoció que Marcelo “me salvó en un momento muy especial de mi vida. Tinelli me salvó la vida. Me llama para hacer cualquier cosa y yo estoy. Aunque no salga en televisión, ponele que me dice ‘vení a barrerme el cuarto piso’, y yo voy. Ni lo dudo.”
Gladys también explicó que está pasando un gran momento y que le encantaría “hacer un buen drama.”

Gladys Florimonte: "Tinelli es mi San Cayetano"

El favorito de ExtraShow.Elegida en una encuesta de Clarin.com, la actriz cuenta en Carlos Paz que quiere hacer drama. Y opina que el 70% de los actores no tiene buen nivel.








¿Te acordás de la primera vez que hiciste reír a alguien, Gladys?
Fue en Babilonia, de (Armando) Discépolo, en el teatro San Martín. Hacía de mucama. Y en un momento dado el director me dijo que me veía muy buena vena cómica y que quería que la explote. A partir de ahí, todo cambió. Después trabajé con (Jorge) Corona, y aprendí muchísimo.
No hay muchas mujeres que hacen humor. ¿Por qué?
Ahora, por ejemplo, estoy en Los bañeros se divierten, en el teatro Del Lago de Carlos Paz, con compañeros increíbles, muy talentosos. Pero en mi carrera yo siempre me diferencié en algo. Somos todos comediantes, humoristas, pero hay una cosa que yo sí tengo desde que estudié: aprendí a componer. Si no hago una composición de un personaje, ése trabajo no va conmigo.
¿La clave tuya es que te reís de vos misma?
Totalmente. Y me lo creo. Me tengo que creer el personaje. Si eso no pasa no puedo transmitirlo. Si yo no me divierto, el público tampoco. Me ha tocado hacer personajes que no me gustaban para nada y no me divertían. Pero tenía que hacerlos porque tenía que comer.
La gente cree que los actores trabajan un par de horas, se cambian y listo.
Hay colegas que lo hacen, obvio. Pero los verdaderos actores, los que la remaron, tienen otro comportamiento, como el mío.
¿Vos sos una remadora?
Sí, desde que empecé. Me costó muchísimo llegar. Ahora cualquiera es actor. Cualquiera se sube a un escenario y está todo bien. Son modas. En mi época no. Había gente muy exigente. Yo tengo una voz disfónica y un productor de ATC me dijo que tenía que arreglar el problema de la voz. Hice foniatría. Iba a modular. Me costó mucho. No era la hija de nadie ni tenía una belleza exuberante. Lo único me acompañaba era lo que podía dar.
¿Hay muchos actores de hoy que en tu época no podrían haber actuado?
Muchos.... ¡Muchísimos!
¿Porcentaje?
El 70 por ciento, mirá lo que te digo. Pero son otros tiempos, las cosas cambiaron.
Te definís como una persona con pocas pulgas...
Totalmente. No me gusta algo y te lo digo. Soy hincha en el sentido de que me gusta hacer las cosas bien. Hay que dar un buen espectáculo, eso es lo principal.
¿Qué te parecen las peleas mediáticas?
No me gustan, pero a veces tenés que entrar. Son un mal necesario. Hay que entrar, inventar. El año pasado inventamos algo del aire acondicionado. La obra nuestra (Familia de mujeres) no había trascendido mucho. Trascendían todas menos la nuestra. Se armó un lío con nada... ¿Viste cómo actuamos?
¿Decís, entonces, que con los medios también tenés que ser un poco actriz?
Obvio. Si no te quedás ahí, en la nada. Es parte del juego. En otra época era mal visto. Ahora no.
¿Qué te falta en tu carrera?
Hacer un buen drama. Me gustan los personajes demenciales. Es un desafío muy grande para mí. Me gustaría hacer de una loca desquiciada total. Creo que lo podría llegar a hacer brillante. ¿Viste cuando hacían Mujeres Asesinas? Bueno, ¡nunca me llamaron para hacer eso! Me hubiera encantado. He ido a los psiquiátricos a ver los comportamientos de las personas. Mi fuerte es la observación. No imito a nadie, de lo que veo hago una creación.
Sería raro que te llamen para un papel dramático. Estás muy vinculada al humor.
¿Viste? Acá te encasillan siempre con lo mismo.
La gente en la calle te debe pedir chistes todo el tiempo.
Chistes no mucho, pero sí me dicen: “Sacame la lengüita, como hacías con Marcelo”. La verdad es que a Tinelli le debo un montón. Le debo la gran popularidad. Si bien era conocida, él me dio la popularidad. Nunca me voy a olvidar. Yo tengo mi casa gracias a él. Gracias a la participación y generosidad de laburar con él. En esa época ganaba dos pesos y pasé a ganar un montón. Así me pude comprar mi primer departamento.
¿Hace cuánto fue eso?
Hace poco. Estuve casada, tuve que dejar todo. Mi ex marido no me dejó ni un peso. Empecé a remarla, no tenía nada. Y mi primer departamento fue gracias a ShowMatch.
Si hoy te llama Tinelli...
¡Voy! El me salvó en un momento muy especial de mi vida. Tinelli me salvó la vida. Para mí es mi San Cayetano. Me llama para hacer cualquier cosa y yo estoy. Aunque no salga en televisión, ponele que me dice “vení a barrerme el cuarto piso”, y yo voy. Ni lo dudo.